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¿QUE LE APORTA AUN NINÑO RECIBIR FORMACIÓN MUSICAL?

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David Josué Zambrano
Titulado como licenciado en Música, David Josué Zambrano es catedrático de la Facultad de Música de la Universidad Autónoma de Nuevo León desde hace 20 años. Asimismo, es el Director General del folleto cultural Desde Adentro, editado por la propia facultad. Tiene una Maestría en Artes, con especialidad en Educación y actualmente cursa los estudios doctorales en Ciencias de la Educación en la Universidad de La Habana, con una especialidad en educación musical infantil. 

Se ha hablado mucho de la existencia de distintos tipos de inteligencia: la inteligencia emocional, la lingüística, la lógico-matemática y la musical, entre otras. Recientemente, la Secretaría de Educación Pública ha manifestado el interés de incluir dentro de la educación básica, el aprendizaje de la música. ¿Por qué es relevante para la niñez mexicana aplicar este concepto? Veamos algunas propuestas encaminadas a apoyar esta idea.

La inteligencia musical, de acuerdo con Howard Gardner, neuropsicólogo norteamericano, es la capacidad de expresarse mediante formas musicales, como cantar afinado, recordar melodías, tener buen sentido del ritmo, o simplemente disfrutar de la música. Es uno de los componentes del modelo de las inteligencias múltiples propuesto por él, que sostiene que no existe una única inteligencia, sino una multiplicidad.

Afirma que la inteligencia musical influye en el desarrollo emocional, espiritual y corporal del ser humano. Gardner sostiene que la música estructura la forma de pensar y trabajar, y ayuda al niño en el aprendizaje de matemáticas, lenguaje y habilidades espaciales.

BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA MUSICAL
La oportunidad de la práctica musical a una edad temprana proporciona, además, otros beneficios: amplía la imaginación, promueve un pensa-miento flexible, fomenta la seguridad en el niño, favorece la disciplina y lo ayuda a expresar mejor sus emociones y sentimientos. En resumen, mediante el aprendizaje de la música, se ven fortalecidas otras dimensiones de su personalidad.

Para sostener lo anterior, cabe aclarar que en el proceso educativo y en la actividad musical existen por lo menos tres planos: el cognitivo, el afectivo y el psicomotor, que tanto en la enseñanza escolar como en la musical, se asimilan de la misma forma.

Lo que nos diferencia de otros seres vivos es precisamente la cultura, que norma nuestras vidas y que, gracias a nuestra capacidad sensible y de apreciación de la belleza, nos humaniza. La música incide sobre esta sensibilidad y logra formar en nosotros un carácter noble, permitiéndonos desarrollar el gusto por lo bello que se encuentra a nuestro alrededor.

INCIDENCIAS DE LA MÚSICA EN LA DIMENSIÓN PSICOMOTRIZ DEL NIÑO

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María Victoria Casas, Lic.Mus., Ing. Civil 
Profesora Asistente, Escuela de Música, Facultad de Artes Integradas, Universidad del Valle, Cali
 
Psicomotricidad:
Stamback define psicomotricidad e imagen corporal como una de las ramas de la psicología referida a una de las formas de adaptación del individuo al mundo exterior: La psicomotricidad se ocuparía del papel de movimiento en la organización psicológica general estableciendo las conexiones de la psicología con la neurofisiología.

La motricidad hace énfasis en el dominio que adquiere el individuo de manera consciente de los desplazamientos de su cuerpo, de la coordinación motriz, del ajuste postural, del equilibrio, es decir de sus habilidades motoras. Los movimientos además de constituir una necesidad social para convivir, permiten y facilitan (a través de la educación) la adquisición de aprendizajes superiores.

La actividad motriz es importante para el conocimiento al comienzo, luego cuando el conocimiento ya está establecido, éste será utilizado para nuevos logros, a medida que la actividad motriz se aumenta y perfecciona las habilidades mentales se van desarrollando. Los 7 primeros años de vida marcan un período muy importante en el desarrollo del niño. El niño adquiere las habilidades motoras básicas que estarán establecidas para toda su vida diaria y pueden verse alimentadas por la práctica y aprendizaje musical: postura, equilibrio, coordinación motriz gruesa y fina, coordinación ocular, coordinación vocal, coordinación ojo-mano, coordinación visomotora, coordinación oculopédica.

A través de la vivencia del pulso, acento y ritmo, se vivencia el elemento rítmico musical, caminando, palmeando un tambor u otro instrumento.

El Ritmo y su importancia. Todas las actividades escolares van asignadas con un elemento imprescindible cuya carencia es considerada anomalía: el ritmo. Es una fuerza creadora que preside todas las actividades humanas y se manifiesta en todos los fenómenos de la naturaleza.

Aristóteles refiere el ritmo conforme a nuestra naturaleza; pues la organización de nuestras actividades responde a un ritmo interior y personal. Willems estudia y analiza varias definiciones del ritmo, formulando que la coincidencia de todo reside en la fuente común: «Un pulso vital». Cuando el niño tiene conciencia intuitiva del ritmo se le permite valerse y apoyarse en él logrando una organización muy beneficiosa. Sólo por intermedio del ritmo logra equilibrar los procesos de asimilación y acomodación que le permiten su adaptación para poder apreciar y gozar con plenitud los valores ideales humanos. Un excelente medio para conseguirlos es a través del movimiento, es decir, por intermedio de la expresión, con el empleo de la música, que corresponde muy directamente a las necesidades e intereses infantiles. La música cimienta bases a través de las experiencias kinestésicas, sensoperceptivas y emotivas promovidas por estímulos rítmicos, melódicos, armónicos y formales.

El ritmo y la música ayudan muy directamente al desarrollo de logros psicomotrices: La atención del niño se dirige al tema inducido por el ritmo o la canción y, por tanto, la realización de movimientos o percusiones corporales se facilitan en gran medida. La coordinación se activa y se desarrolla no sólo, por medio de la repetición, sino haciendo variar el tipo de ejercitación que se realizan. Está relacionada con el aprendizaje, la capacidad de transferir experiencias motrices anteriores a situaciones nuevas.

Aunque la coordinación fina no solamente se limita a un ojo-mano, si no también a ojo-pies (oculopédica), acciones que requieren puntería, lanzamiento, está relacionado con las cualidades psicomotrices de:

· El equilibrio.

· La capacidad de concentración.

· Capacidad de relajación.

· Velocidad.

Existen muchas actividades en música que se realizan con movimientos y actividades que desarrollan la motricidad fina. El manejo de instrumentos musicales tanto percusivos (baquetas), como de las otras familias instrumentales (familias de flautas, instrumentos de arco, instrumentos pulsados, piano, etc.), permiten un alto desarrollo de la motricidad fina y de todas las actividades de coordinación.

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